Lo que realmente fideliza a tus colaboradores este 2026

Hay una pregunta que los gerentes de RRHH suelen hacerse en voz baja cuando existe rotación de talento: ¿ahora qué hacemos para que la gente quiera quedarse?
Durante años, la respuesta ha tendido a buscarse en beneficios económicos, bonos o seguros. Sin embargo, el escenario actual muestra que, aunque esos factores importan, ya no son suficientes. La fidelización hoy se construye, o se pierde, mucho antes, en la experiencia cotidiana de trabajar en una empresa.
En Chile, la Tasa de Rotación Laboral se ha mantenido en torno al 30-32% durante 2024 y 2025, según el INE, reflejando una alta movilidad y los costos asociados a la pérdida constante de talento.
A nivel global, el panorama no es más alentador. El reporte “State of the Global Workplace 2025” de Gallup muestra que solo el 21% de los colaboradores se siente realmente comprometido con su trabajo, una caída sostenida que evidencia un desgaste profundo entre las personas y sus lugares de trabajo.
Frente a este escenario, muchas empresas siguen reaccionando tarde: intentan fidelizar cuando la persona ya decidió irse. El problema es que la decisión de quedarse, o de empezar a mirar hacia afuera, rara vez se toma de un día para otro.
Fidelizar desde lo cotidiano
La fidelización sostenible no se juega en grandes gestos aislados, sino en cómo se vive el trabajo todos los días. En la flexibilidad frente a trámites personales, en el permiso para acompañar a hijos o familiares, en la posibilidad de teletrabajo cuando se necesita, en sentir que las ideas importan y son escuchadas.
Estas experiencias cotidianas no suelen aparecer en encuestas ni en reportes de corto plazo, pero sí pesan en la evaluación silenciosa que cada persona hace sobre su lugar de trabajo. Es más, se acumulan en el tiempo y terminan influyendo en algo clave: si quedarse sigue teniendo sentido.
A diferencia de los beneficios económicos —que suelen evaluarse de manera puntual— lo cotidiano opera de forma constante. Es lo que las personas experimentan cuando no hay campañas, cuando no hay anuncios y cuando no hay mensajes corporativos acompañando. Por eso, cuando esta capa falla, cualquier esfuerzo posterior por fidelizar suele llegar tarde.
En ese contexto, fidelizar no es sumar acciones, sino sostener coherencia entre lo que la empresa declara y lo que efectivamente permite, escucha y prioriza en el día a día.
Por eso, antes de que los equipos de RRHH se sienten a diseñar una nueva iniciativa de fidelización, vale la pena detenerse en algo más básico: revisar cómo se está viviendo el trabajo en lo cotidiano.
En Mercado Wibai trabajamos precisamente en esa capa cotidiana de la fidelización. Acompañamos a equipos de RRHH y Marketing en el diseño de detalles consistentes, que ayudan a reforzar el vínculo con las personas a lo largo del año, no solo en fechas puntuales.
Nuestros catálogos están pensados como una herramienta de apoyo para planificar acciones con sentido, alineadas al contexto de cada empresa y a la experiencia real de sus colaboradores, sin sumar carga operativa ni recurrir a soluciones genéricas. Conversemos.